Acerca de la psicopatología

Fabian Allegro

Historia de la psicopatología: Desde el origen de la psiquiatría hasta la concepción del campo de la psicopatología.

La psiquiatría se funda en el marco de las ideas filosófico-políticas de los llamados sensualistas o ideólogos. La tabula rasa que presupone la imagen de la estatua de Condillac resumen en parte una faceta de los ideales revolucionarios en la constitución de un hombre nuevo bajo los valores de un nuevo axioma moral.

Si la clínica psiquiatra estaba fundada sobre los postulados de los ideólogos (Condillac , Destut de Tracy, etc.) la teoría de las sensaciones constituía el punto crucial de la investigación semiológica y la concepción mentalista de la psiquiatría.

Sin embargo los efectos de la teoría de Cabanis y sus investigaciones, que a partir de la observación fisiológica apunta a la existencia de una sensibilidad orgánica diferente independiente de la conciencia, una sensibilidad sin sensación (cenestesia), tiene tres consecuencias:

1- El psiquismo comienza a ser considerado por los alienistas franceses como una función cerebral. Se funda, entonces, una tradición donde la psicopatología se convierte en vector fundamental de la psicología francesa.

2- Se inicia una primera corrección del empirismo y se introduce un corte, una dualidad en este monismo que se ahonda en el marco de otras concepciones que comienzan a aparecer posteriormente (Herbart, Hemholtz) con la idea de hechos psíquicos inconscientes.

3- Por otro lado, la neuropsicología de Brossais toma el relevo de las investigaciones neurológicas en la explicación de la conducta.

Posteriormente la influencia de Maudsley y Jackson fueron fundamentales en la creación de la Escuela Psicopatológica Francesa por Ribot que tendrá una enorme influencia en Binet y Janet.

Pero aun así desde el informe de Westphal en1876 hasta comienzos de siglo, la orientación psicopatológica y psicológica estaba teñida de la lógica del arco reflejo y sustentada en gran medida sobre la las investigaciones neuro-fisiológicas.

Es recién a principios de este siglo que se introduce una diferencia radical en la concepción psicopatológica. Es inevitable no referirse a la Psicopatología General de Jaspers, que separa a la psicopatología de la psiquiatría a partir de postular el carácter científico de la psicopatología en oposición del carácter empírico de la psiquiatría como práctica. Este es sin duda es un capitulo que aun no está cerrado. Pero hay un punto importante que se advierte en la psicopatología, tal como Jaspers lo esboza, y que se constituye como un problema para toda ciencia: es el concepto de lo normal.

Jaspers advierte la enorme dificultad de introducir una supuesta normalidad a partir de la Psicopatología, El estudio de lo normal, es en todo caso el terreno de la Psicología en tanto que la elaboración psicopatológica justamente pone en juego los problemas de la distinción de lo normal y lo patológico.

El campo de la psicopatología y la acentuación del pathos

La dificultad para describir lo normal y lo patológico no es nueva, pero precisamente la psicopatología ha sido según Canguilheim quien ha contribuido a acercar cierta luz a este problema.

En el intento de abordar el problema de la normal y de lo patológico Canguilheim apunta a un intento de definición. Para lo cual se detiene a examinar una serie de mitos biológicos. Dice Canguilheim: “Sin conceptos de normal y patológico el pensamiento y la actividad del médico resultan incomprensibles “.¨ La dificultad de precisar los conceptos de normalidad y salud se ven reflejados en el denodado esfuerzo que realiza en el intento de elevar el término a su valor conceptual.

Lo normal no surge de ninguna aprehensión del término medio o equilibrio concebido en el organismo. Lo normal surge como un término equívoco y como concepto sólo remite a un estatuto valorativo desprendido de toda referencia biológica.

Sin duda la dificultad que se le presenta en torno a la ciencia medica es lo que lo lleva a Canguilheim a recurrir al la investigación psicopatológica

Allí, lo normal, desde la psicopatología, se constituye como, un pleonasmo necesario o meta implícita de las ideologías científicas que serán para Canguilheim extensiones presuntuosas (hiperbólicas) de un modelo de cientificidad que, mas allá de las condiciones de aplicación de los conceptos que sostienen, hacen existir esa norma

Demuestra a partir de allí, que la psicopatología introduce una serie de interrogantes en la ciencia que aluden a otra dimensión de la verdad. El pathos alude a un carácter negativo que sitúa los limites del conocimiento positivo e introduce la vertiente de la subjetividad como modalidad válida de acceso a la verdad.

La ruptura de la objetividad, como meta de la epopeya científica, no hace más que constatar solidariamente que la verdad como nombre, sólo puede ser evocada dialécticamente.

Así Canguilheim dice: “si la patología del hombre normal es la falla de la confianza en la naturaleza es porque el hombre se ha apartado de su condición y su condicionamiento natural. Hay una brecha abierta entre el hombre y la naturaleza que es el lugar que ocupa la Psyche“.

Es en ese punto y a partir de una relectura que permite el psicoanálisis que el término psicopatología toma todo su valor.

El psicoanálisis acentúa esta brecha abierta por el pathos, el aparato psíquico revela una vertiente inédita de un sujeto que escapa de los dominios del conocimiento promoviendo una lectura de la clínica que va mas allá de los límites de lo fenoménico. La clínica diferencial toma todo su valor de la particularidad que nombra al sujeto bajo el dominio de su condición y de su posición con respecto al deseo inconsciente. Entonces las diferencias que se aprecian con la clínica tradicional ya no pasa por el plano de la delimitaciones científicas sino que invade el campo de la Etica